Todo sucedió tras el estreno de la última película de Humphrey. Como megaestrella del cine alienígena, siempre tuvo fans, pero esta vez eran incontrolables. Saltaron sobre su espalda, lo abrazaron, lo besaron, le rasgaron la ropa... fue terrible. Humphrey acabó en el hospital con todo tipo de contusiones y una crisis nerviosa que le dejó postrado en cama durante varios meses. Cuando se recuperó, compró una nueva mansión para tener más privacidad. Desafortunadamente, el edificio solo estaba a medio terminar. Y el decorador había pintado todas las habitaciones exactamente del color equivocado. Bueno, si quieres un trabajo bien hecho...
Con este peculiar argumento llegó "Humprey" a la Micromanía en 1988, un juego de la española Zigurat creado por Jorge Granados.