Los más dinosaurios del lugar saben que las letras de poder son: Q (arriba), A (abajo), O (izquierda), P (derecha) y Break Space para pegar tiros (Symbol Sift o M eran más cómodas en el ZX Spectrum pero muchos juegos no te lo aceptaban cuando le dabas al define keys). Pero no me voy a extender con las bondades de jugar con teclas sino con "joystick", "kempston", "palanquita" o "palo de la alegría". Echad cinco duros y elegid bando.
Un "joystick" analógico traduce el movimiento físico del jugador en control direccional en el videojuego. Consiste en una palanca cuyo movimiento se registra mediante señales eléctricas continuas en lugar de interruptores discretos, lo que permite un mayor matiz que las entradas digitales tradicionales. Este párrafo está copiado y pegado de la Wikipedia: no tengo ni idea de lo que significa.
Los joysticks analógicos se utilizan a menudo para mover algún objeto del juego, normalmente el personaje jugable. También pueden utilizarse para girar la cámara, normalmente alrededor del personaje (la primera vez que te enfrentas a esto, lo normal es acabar como un pato mareado). Hoy en día, muchos joysticks analógicos también pueden pulsarse como los botones frontales convencionales de un mando, lo que permite más funciones.
Este chisme no surgió en los salones recreativos: comenzó en la cabina de un avión. El primer joystick nació por pura necesidad. En 1908, el aviador francés Robert Esnault-Pelterie estaba diseñando los primeros aviones cuando se dio cuenta de que el cuerpo humano simplemente necesitaba una forma más intuitiva de pilotar. La tecnología de vuelo era totalmente nueva y los aviones eran unos cacharros frágiles, impredecibles y más propensos a caer en picado (con consecuencias nefastas) que a elevarse.
La solución de Esnault-Pelterie era muy simple: una palanca de control vertical que se movía hacia la izquierda y hacia la derecha para controlar el giro del avión, hacia delante y hacia atrás para controlar la inclinación y otra palanca más pequeña para el acelerador. Gracias a este invento, los pilotos podían hacer que el avión reaccionara a sus movimientos, lo que tenía su gracia cuando de ello dependía que te incrustaras contra la torre de un campanario. Esa conexión entre el movimiento humano y la respuesta mecánica sería aprovechada para numerosos ingenios (la mayoría, militares).
(Falta un botón colorado para darle a la ametralladora)
Damos un salto hasta 1972, cuando Atari lanzó Pong y, poco después, la Atari 2600. Su mando, una sencilla caja negra con un botón naranja y una palanca corta, se convirtió en un icono: era la varita mágica que lo hacía todo posible.
En la década de 1980, los joysticks se habían convertido en el símbolo no oficial de los videojuegos. Todas las máquinas recreativas tenían uno y las máquinas domésticas, también.
El Commodore 64, el Amiga y el Atari 800 utilizaban joysticks como bates de béisbol con gatillos y, a veces, montones de botones (aunque en aquella época, todos eran para disparar). Algunos tenían microinterruptores para dejar el disparo pulsado y disparar todo el rato e incluso ventosas para evitar que salieran volando de la mesa durante las intensas sesiones de juego (uno de esos estruendos repentinos en una tranquila tarde de domingo cuando se te despegaba el joystick de la mesa, te caías al suelo y soltabas un juramento al tomar una curva en el Super Hang-On).
El círculo se cerró con el auge de los simuladores de vuelo como Microsoft Flight Simulator (1982): de las cabinas de pilotaje a los ordenadores y viceversa.
A medida que los videojuegos evolucionaron, el joystick como enorme "tranca de control" entró en decadencia. A finales de los años 80 y principios de los 90, algunas empresas japonesas como Nintendo y Sega desarrollaron el D-pad (abreviatura de directional pad), esa crucecita de los mandos de videoconsola. El mando de la NES de Nintendo sustituyó el palito por una cruz de botones del tamaño de un pulgar, lo que ofrecía una entrada más rápida y precisa para juegos de plataformas como el Super Mario Bros. o el Zelda. El cambio tenía sentido: la mayoría de los juegos ya no necesitaban el rango analógico de un joystick: necesitaban movimientos rápidos y precisos.
El joystick volvió con el lanzamiento de la PlayStation en 1994, con la invención de los joysticks analógicos duales, pequeños, sutiles y se manejaban con los pulgares. Esta tontería que ahora damos por sentada, fue toda una revolución consiguiendo un verdadero control en tres dimensiones por primera vez. Se podía mover a un personaje con un stick y controlar la cámara con el otro lo que permitía a los jugadores mirar en una dirección mientras se movían en otra. De repente, los mundos de los videojuegos dejaron de ser planos y se volvieron inmersivos.
Los mandos Dual Analog y DualShock de Sony, lanzados en 1997, fueron los primeros en incorporar dos joysticks.
Estos joysticks gemelos definieron los videojuegos modernos. Los shooters en primera persona, los simuladores de carreras, las aventuras de mundo abierto... Todos ellos fueron posibles gracias a esa disposición de doble stick.
Y aunque el joystick en sí cambió, su espíritu permaneció convirtiendo el movimiento en emoción, la precisión en poder.
Venga, a cagar a la vía.
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Gracias por la entrada, Gabriel. Es muy interesante.
ResponderEliminarEn mi caso, como en su época no tuve ordenador, mi experiencia con los joysticks es muy limitada. Por supuesto, con las recreativas sí (no había otra forma), pero con las consolas tampoco le dimos mucho.
Recuerdo haber jugado un día (sí, solo un día) con un joystick con una Atari que tenía un primo de mi primo (sí, aunque suena raro, fue así).
Luego recuerdo también el mini joystick que regaló un número de la Hobby Consolas, que se ponía encima de la cruceta del pad.
Y luego es verdad que nos compramos un Telemach 2000 para disfrutar de los juegos de lucha, porque como dices, para el resto de juegos era menos preciso que el pad.
Muy ilustrativo el texto, si señor. Recuerdo que el joystick del Spectrum 128k tenía en la parte superior del mando el botón ese rojo de "disparar", en realidad no era demasiado cómodo, porque solías usarlo con el pulgar y no podrías darle la velocidad de metralleta que necesitabas generalmente.
ResponderEliminarAhora hay mucha exploración de utilizar sistemas directamente gestuales, sin mando ni dispositivo, pero por el momento parece que no se está consiguiendo un nivel de precisión suficiente.